En términos de estética, Triple Dragons logra un equilibrio entre la simplicidad y la calidad. Cada símbolo está meticulosamente diseñado, contribuyendo a una experiencia visual pulida. El fondo está animado sutilmente en tres dimensiones, mejorando la apariencia general sin ser abrumador. Aunque los sonidos principales son bastante estándar, la música ambiental complementa bien el tema y añade a la experiencia inmersiva.
El tema de Triple Dragons gira en torno a los dragones del este asiático, pero se distingue con personajes de dragón particularmente adorables. Estos dragones vigilan a ambos lados de los carretes, sus formas animadas se mueven lentamente contra un fondo de rojo y dorado tradicional. Los símbolos de los carretes se adhieren al tema, presentando elementos como un dragón, bolso, fruta, tambor y palos de cartas, que contribuyen a la estética y la presentación temática cohesiva.
En general, Triple Dragons ofrece una experiencia de tragamonedas optimizada y atractiva enfocada en la alta volatilidad y elementos de diseño simples pero atractivos. La ausencia de características de bonificación complejas lo hace ideal para jugadores que aprecian un juego directo. A pesar de su simplicidad, el diseño del juego muestra gran atención al detalle, lo que lo convierte en una opción altamente recomendada para aquellos que buscan una experiencia de máquina tragamonedas clásica y minimalista con un toque de encanto.